El público se rió y aplaudió. Gumball buscó a Darwin por todo el escenario, pero no lo encontró. De repente, Darwin apareció en la cabeza de Anais, que estaba sentada en la primera fila.
—¡Esto va a ser genial, Darwin! Podemos hacer un acto de magia y asombrar a todos. El público se rió y aplaudió
Gumball y Darwin celebraron su victoria con un festín de pizza y refrescos. Anais y Nicole estaban orgullosas de ellos. pero no lo encontró. De repente